7 consejos sexuales para padres

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  1. Vuelve a poner a tu pareja en el centro de tus preocupaciones


Todos sabemos hoy lo lejos que está de ser obvio el paso de dos a tres (o más). No más libertad, no más fiestas, no más viajes improvisados, no más noches apasionadas ... Bienvenidos a los amaneceres, a las jornadas dobles y a las responsabilidades en abundancia. Convertirse en padres es un gran acontecimiento, y lo experimentas cada día. Todos estamos de acuerdo en que lamentar los "buenos tiempos" en los que sólo pensábamos en nosotros mismos no tiene sentido. Para continuar el camino juntos, cada uno tiene que aceptar cambiar su ritmo, sus hábitos, sus prioridades, ¡su vida! Haz una evaluación objetiva de tu relación. ¿Cuánto tiempo hace que no os tomáis el tiempo para hablar como antes, para abrazaros? ¡Demasiado tiempo! Y hoy es el primer día de recuperar su intimidad como pareja!

  1. Centrarse en el tiempo de convivencia


A menudo los padres tienden a turnarse, a establecer guardias para que el otro pueda tener algo de tiempo libre. Por ejemplo, "Yo cuidaré a Junior el sábado por la tarde mientras tú vas de compras, y tú lo llevas a la piscina el domingo mientras yo juego fútbol". "¡Ya ni nos vemos! Todos los momentos juntos son buenos para aprovechar, así que no dudes en hacer las "tareas" juntos. Hacer la compra, preparar las comidas, ordenar el apartamento... siempre que sea posible, hacerlo juntos... No es muy romántico, pero nos permite pasar tiempo juntos.

  1. Planifique algunas actividades divertidas al aire libre


Antes de ser un bebé, hacíais muchas cosas juntos. Aunque tengas menos tiempo, no renuncies a todo. Haz tu propia lista de actividades que te gustaría hacer con tu bebé, deportes que te gustaría practicar o nuevos deseos. Comparen sus listas y elijan una actividad que les guste a ambos, y organícense para realizarla buscando una guardería adecuada para su hijo. Pueden hacer un curso nocturno de algún, una clase de salsa, un curso de vino... Tener una cita fija cada semana fuera de casa los hará sentir de nuevo como una pareja.

"Todos los momentos que pasamos juntos son buenos para tomarlos. Incluso las tareas: la compra, la limpieza del apartamento, la preparación de las comidas... ¡Es una forma estupenda de pasar tiempo juntos!"

  1. No te quedes aislado


Salir una noche a la semana, ya sea solo o con amigos, es una forma estupenda de distraerse. Un restaurante, una película o simplemente una copa en la terraza, permítete este respiro semanal, porque si te quedas en un circuito cerrado, las repercusiones de las dificultades a las que te enfrentas se multiplicarán. Si es difícil encontrar una niñera, invita a tus amigos a tu casa. Ver a los padres de tu hijo divertirse es genial para él.

  1. Hacer el amor más a menudo


El amor físico, el deseo y el placer sexual compartido son componentes esenciales de la realización de la pareja. Si la dimensión erótica se empobrece o incluso desaparece, la relación está incompleta, aunque los sentimientos sigan ahí. Recuerda que la libido es vital para el equilibrio de todos, incluido el de tu hijo. Date citas "sexuales" de forma abierta: "Te deseo. Te espero en tal día, a tal hora, en tal lugar. "Aunque al principio no sea realmente espontáneo, oblígate a retomar un ritmo sexual regular. El deseo ardiente que tenían el uno por el otro volverá...

  1. Regálate una escapada


Claro, ya no puedes salir a pasear como antes. Vas a tener que planificar más tus escapadas, pero eso no es motivo para rendirte. ¿Qué tal un viajecito a la costa, un gran fin de semana en aquel pueblito? Elejan juntos un destino que los haga soñar y vayan por él. Aunque sólo sea una vez al año, es importante reunirse varios días sin los niños.

  1. Separar el tiempo de los niños del tiempo de los padres.


Tu hijo necesita que estés disponible para él, nunca se cansa de tu presencia, es así. Pero también necesita tener tiempo para sí mismo. Y tú también. Hazles saber sin culpa que es hora de ir a dormir, que es la hora de los padres y que ambos quieren estar solos. Inicie un pequeño ritual de reencuentro después de que su bebe se haya dormido. Tómate un tiempo para tranquilizarte, hablar de tu día, relajarte y reconectar. Encuentre temas de conversación distintos a los de su hijo. Antes de que naciera su hijo, tenían mucho de qué hablar, ¿no?